La
responsabilidad dentro de la obesidad infantil
La obesidad es una enfermedad crónica, que a nivel mundial ha tomado gran relevancia
en los últimos años. Latinoamérica también se ha visto afectada, en donde chile
se presenta como el noveno país con mayor índice de obesidad adulta, cifras aún
más alarmantes son con respecto a la obesidad infantil, en donde chile se encuentra
en tercer lugar. Debido a estas cifras, la obesidad infantil es uno de los
grandes problemas de salud pública en nuestro país, por lo cual, el gobierno ha
estado implementando varios programas para poder prevenir y disminuir esta
situación. Sin embargo, por más que existan programas y acciones para combatir
la obesidad infantil, si dentro de la propia familia no hay buenos hábitos
alimenticios y no se fomenta el deporte, el niño seguirá siendo obeso. Por lo
tanto, los padres son los agentes responsables en evitar la obesidad infantil.
Los niños, entre los 2-3 años, pasan por una etapa
donde es esencial la formación de hábitos alimenticios, además de aprender a
través de la modelación. Los padres en este sentido cumplen un rol fundamental,
debido a que ellos son el modelo a seguir de sus hijos, por ende deben tener
bueno hábitos alimenticios para que así el niño aprenda y pueda incorporar esos
hábitos. Si un niño ve que sus padres siempre comen frituras y jamás fruta o
verduras, él aprenderá esos hábitos y en el futuro, ese niño tendrá mayor
probabilidad de ser obeso en comparación con uno que si tuvo buenos hábitos
desde pequeño. Por esto, los padres deben enseñarles buenos hábitos
alimenticios a sus hijos, fomentando el consumo de frutas y verduras, el agua
ante las bebidas gaseosas o jugos azucarados. Si el niño incorpora estos hábitos,
tiene factores protectores que disminuyen la probabilidad de que tenga obesidad
infantil más adelante.
Pero además de tener una buena alimentación,
realizar actividad física es esencial para prevenir el sedentarismo, y por ende
la obesidad. Y en esta situación los padres también juegan un papel importante en
evitar un aumento en las cifras de obesidad infantil en nuestro país. Hoy en
día los niños pasan la mayor parte del día en sus casas, ya sea viendo
televisión o jugando videojuegos, gastando un mínimo de calorías. Son muy pocos
los niños que se ven jugando en las plazas, andando en bicicleta, es decir,
jugando al aire libre. Pero esta situación se da cuando los padres no han
estimulado lo suficiente a sus hijos para que realicen actividad física, y dejan
que estén horas y horas sentados sin hacer un mínimo esfuerzo, aumentando el
sedentarismo. En cambio, si los padres fomentaran el deporte e incentivaran a
sus hijos a que los fines de semana salgan todos como familia, a andar en bicicleta
o a trotar, los niños de a poco se irían interesando y dejarían de lado el
sedentarismo.
Sin embargo, hay muchos expertos que indican que los
grandes responsables de la obesidad infantil en nuestro país son las
publicidades. Si uno enciende el televisor, verá una cantidad no menor de
comerciales promocionando el consumo de comida chatarra, y relacionándola con
los dibujos animados de moda en ese minuto. Y al ver esto, los niños a la
primera querrán el juguete más que la comida en sí, pero luego, se darán cuenta
que es mucho más sabroso una hamburguesa que un plato de verduras, por lo cual siempre
preferirán la comida chatarra antes que una comida saludable, y como resultado,
tendremos niños obesos. Y no sólo en la televisión, si no que en las calles hay
una enorme cantidad de letreros incentivando el consumo de comida chatarra,
captando la atención de los niños a través de los dibujos animados. Pero si lo viéramos
desde ese punto de vista, la publicidad también sería la responsable de la
gente que se endeuda por comprar, sin embargo, la responsabilidad recae en las
mismas personas que se dejan atrapar por estas publicidades. Si desde pequeño
le enseñamos a los hijos lo importante y esencial que es tener buenos hábitos
alimenticios, y lo dañino que puede ser la comida chatarra, por más comerciales
que vean no cambiarán la visión que tiene en relación a la comida. Si un niño
tiene hábitos saludables, no por ver una publicidad que muestra a su dibujo
animado favorito relacionado con una hamburguesa, va a querer comer siempre
comida chatarra y a volverse obeso.
En los padres recaen muchas responsabilidades
relacionadas con sus hijos, sin embargo, el problema de la obesidad infantil
que afecta actualmente es un tema importante y hay que tratar de prevenirlo.
Por esto, los padres son los encargados de fomentar hábitos alimenticios
saludables y la actividad física en sus hijos, desde pequeños para que crezcan
en un ambiente sano y libre de la comida chatarra y el sedentarismo, los cuales
son los principales factores para tener obesidad. Si los padres adoptaran estas
acciones no sólo pueden prevenir la obesidad en sus hijos, si no que muchas
otras enfermedades crónicas que afectan en la etapa adulta, como las enfermedades
cardiovasculares, las enfermedades metabólicas, entre otras. Por esto es muy
importante promocionar hábitos saludables para evitar las graves consecuencias
que conlleva que un niño tenga obesidad. Finalmente, es un reto como sociedad
para que las futuras generaciones tengan una vida saludable y así disminuir las
altas tasas de obesidad infantil, que actualmente a nivel mundial es un problema
de gran magnitud.